Acerca del Tarot
78 cartas componen la baraja conocida actualmente como Tarot. Dividida en 22 Triunfos y cuatro palos de 14 cartas cada uno, esta baraja ha sido utilizada por ocultistas, echadores de fortuna e incluso psicólogos con los más diversos fines.
Los 22
Triunfos son las cartas más importantes del Tarot. Sus imágenes contienen una riqueza simbólica que ha cautivado a esotéricos y escépticos por igual.
A pesar de las innumerables teorías acerca de su origen (algunas verdaderamente absurdas) la evidencia histórica nos permite únicamente afirmar que el tarot nace en Italia a fines de la edad media, y se difunde como un juego de mesa cuyas reglas se perdieron en el tiempo. No obstante, ya desde esa época el tarot representaba figuras y valores reconocibles para todos los estratos de la sociedad (arquetipos!). De hecho, algunas barajas realizadas en aquellos tiempos, incluían entre sus cartas a las virtudes teológicas, los planetas, las musas y las artes, insinuando un objetivo pedagógico del juego.
Desde la perspectiva de psicología analítica el Tarot es una representación del proceso de individuación, es decir el proceso a través del cual nos convertimos en individuos realizados. Como sabemos, este proceso no es nada fácil; en el camino tenemos que luchar con nuestros propios monstruos y sortear toda clase de obstáculos; convirtiéndose los héroes de nuestras propias vidas. El tarot entonces es una representación de ese “camino del héroe”.